La modalidad justa según tu carga, no la más cara
La mayoría de las máquinas y equipos que llegan desde Estados Unidos parten mejor por LCL, es decir, carga consolidada: compartes contenedor con otras cargas y pagas solo por el volumen que ocupas. Es la puerta de entrada recomendada para una sola máquina, un equipo mediano o un lote de repuestos, porque bajas el costo de flete sin comprometer los tiempos de forma relevante.
Cuando la máquina llena un contenedor o pesa lo suficiente para que el consolidado deje de convenir, pasamos a FCL: un contenedor completo de 20 o 40 pies para ti solo. Ahí ganas en manejo de la carga, menos consolidación y desconsolidación, y mejor costo por metro cúbico cuando el volumen ya es alto. Nosotros te decimos en qué punto conviene cruzar de LCL a FCL con números concretos.
El aéreo lo reservamos para lo que de verdad lo necesita: el repuesto crítico que tiene una máquina detenida en Chile, la pieza urgente que no puede esperar tres semanas de barco. Es la vía más cara por kilo, así que si tu carga no es urgente, te vamos a recomendar mar y no aéreo. Preferimos decírtelo antes que cobrarte de más.